La poesía no puede ser explicada, de serlo termina en el campo del ensayo.

domingo, 26 de septiembre de 2010

El poeta estrellado

Cerdanyola 13 de marzo del 2000

Para los poetas ávidos de público, divos impertérritos, narcisistas ególatras, terroristas de la rapsodia y compañeros de viaje por cortesía.

Al yo subjetivo

del poeta blindado

que vuelca su fuego

desde su escondite atrincherado.

No sabe que se hace

bala sin falla

contra el espejo de su imago.

Narciso,el del estanque ahí ahogado

renace un instante

para verse, otra vez, trinchado.

Poeta de tus poemas encantado

libera a tu público ensartado

mata a su divo

o algo acabará contigo, yo adivino.

Basta dejar a otras artes

que subyuguen los ojos pasmados.

Yo me avivo por un hado amigo

que me empuja a lo escrito

entre versos de libertino,

pero si sigues en tus trece

y nos bombardeas con tu semen regente

invítanos al menos a vino

no sea que tu esplendor

nos seque las almas de la espera.

Te aseguro que nadie está desprevenido

desde el silencio,el nuestro, quedas advertido.

El yo del yo del yo

otra vez siendo suyo

tan suyo que yo huyo

para ser rey de mi terruño.

Allí otros cantos escucho

y hasta de mis letras saco metas

llevo tiempo terrequeando

y me sé muy ducho.

El yo subjetivo

se hace cansino

para quien lo oye

y lo tropieza en el camino.

Poeta de tus pronombres

escucha ya a otros hombres

recuérdales los nombres

ríndete al genio ajeno

ríndete

y no te estrelles

contra tantos espejos,

que más vale una palabra con mil estrellas

que un poeta estrellado con su millón de palabras.

No ser

No ser. JesRICART

Sa Riera cala Begur 26ago2010



Yo no soy nada ni puedo serlo

salvo por la declaración de mí.

No me hizo la gesta ni la epopeya

sino el verso y la palabra.

Yo no soy nada

salvo yo rehaciéndome y siendo a mi manera.

Yo no soy nada y lo admito

¿acaso crees que tú eres algo

descubriendo las heridas de mis llagas?

Yo no soy nada. De acuerdo.

No más de una biografía sin biógrafo

un proceso de actos y palabras o de palabras y actos fundidos,

en un mismo magma.

Yo no soy nada ni quiero ser lo que no quiero,

prefiero no vivir a vivir en contra de mi conciencia.

Yo no soy nada y si algo soy es un ser en la fragua

insuflado por un espíritu sin mas garra

que la de unirme al suelo de los que pasan.

Yo no soy nada porque no soy lo que buscas

ni represento el rol que necesitas

ni te amaré mas allá de ti misma.

Soy las cenizas que le esperan al fuego de lo que escribo.

Yo soy lo que en mí construyo, que no es tanto,

ni ambiciona demasiado.

La marca simbólica

La marca simbólica. JesRICART

Samsun (TR) 26 agosto 2007




Si estoy cumpliendo mis deseos

¿Por qué sé que aún no soy completo?

Si hago lo que siempre quise

y tengo casi todo lo que deseé

¿por qué navego en el sentimiento de la nada?

Si sé que soy yo, que ningún poder me puede,

que soy autor de mis actos y palabras,

hacedor de mi mundo y mis sueños

¿por qué me persigue la sombra de la infelicidad?

Si vivo del amor al arte

me nutre el aire del cielo

la vida resulta sencilla y posible

mi cuerpo todavía aguanta

¿por qué necesito batir los límites?

Si tanto sé sobre lo que soy y no soy

por mucho que coleccione de todo -y de todo tengo-

¿por qué de fabulario de proyectos sigo haciendo?

¿por qué sigo simbólicamente marcado?

Si soy yo y brillo por mí

¿por qué se apaga mi luz cuando trato de estar en ti?

Si soy yo y recuerdo los errores de los que me fui

¿por qué sigue repitiendóseme lo que ya viví?

Las palabras que huyen de las palabras

Las palabras que huyen de las palabras. JesRICART

Àger25julio2010 para Ánfora Saez

Hay multitud de palabras que escapan de las palabras

habrá que ver cuáles son las que huyen y cuales las que avanzan.

Hay usuarios que las mezclan para enredar

desde meras charlatanerías de púlpitos y podios

a susurros en nocturnos que se exponen como sinceras,

desvinculadas como compromisarias y certeras.

Hay palabras rencorosas que eluden las demandas

palabras que se justifican por no decir las palabras.

Hay palabras que harían mejor en ser silencios

son esas palabras que llenan de ruido

y grafismos los espacios blancos

usurpando a las palabras que se esperan

colocándose como manchas que no se quieren.

Hay palabras que se esconden de los análisis y argumentos

alegando disintonías en lugar de discutirlos,

hay palabras que levantan los muros defensivos

que se exponen a no ser contadas

y que en su recuento fallan como palabras dadas.

Hay palabras que tienen por costumbre silenciar sentimientos

y que al tratar con sentimientos no silenciados

se prohíben de decirse para no exhibir ternuras.

Hay palabras que se emiten no para ser comunicadas

sino para marcar posiciones de quien las habla

para que se le ubique como fósil e inmovilidad

hay palabras que nada mas dichas vuelven a ser calladas

para que no se exija a su dicente que las cumpla.

Hay palabras que continuamente se desdicen

y hablantes dispuestos a no ser lo que dijeron ser

para pasar por lo que no son

pretendiendo ser aceptados en lo que no sabrán ser.

Hay palabras inexactas por usos de impostores

que las dicen por hablar sin saber lo que dicen.

Hay palabras que sería mejor no decirlas

para no pasar por lo que no se es ni nunca se será

para no machar los panoramas ni confundir las escuchas.

Encara,L'esperança

Encara, l' esperança. Las Redes 1ene2010

Els anys, les passes enlenteixen

se sap que tots els camins esperen

no n' hi ha cap que tots festegin

ni cap desti que entenguin.

Els caminants es troben el que es mereixen

l' administració del temps aixi l' enterren,

fan dels carrers l' espai de les converses

i dels aixoplucs parades de lletres.

Passa un demà amb bastó, barret i cistell de palla

s' ha remullat a una platja,

hi ha un marrec que balla

no hi ha tantes deferències per qui viatja.

Tothom es passa de la ratlla

no hi ha prous perspectives per les imatges

en quant la figura cau a trossos

no hi queda passió ni tantes juguesques.

Idolatries fan diversions amb nous cossos

enlluernades de gents no tant mestres

veun pujar dalt els terrissos

a altres a fer móns amb mans destres,

Són els que rebufen el planeta amb aires verges

tornant a proclamar el principi d' una humana inocència

pensant que al perdonar als destructors del passat

aconseguiran un futur per tothom pactat.

Transparentabilidad

. Transparentabilidad.(nitas) JesRICART

Reclamar la transparencia no ha sido ni es una de las características del fascismo. En tanto que estado del control, quiere saberlo todo de los súbditos sin soltar prenda de sus maquinaciones de poder. De las condiciones necesarias al exigirla (las cuentas claras de administraciones y gobiernos y las identidades con nombres y fisonomías), una es ofrecerla. Acudir a la cara enmascarada para luchas de gladiadores callejeros , desigualmente armados, justificada en condiciones muy particulares para eludir la represión, es un indicador de un deporte sin perspectiva de futuro y con demasiada destrucción de mobiliario urbano pagado, por cierto, por la sociedad a la que se quiere liberar. La acción alucinada de 4 héroes tapados lo que más demuestra es la falta de fuerza mayoritaria para protestas que impongan cambios por la vía pacífica .

De acuerdo, la sinceridad total es un imposible práctico. La sinceridad total bloqueada es una de las características de la comunicación lingüística deficitaria. Es una imposibilidad neurológica fácil de demostrar ya que el hablante es el primero que no acierta a saber todo lo que le ocurre y pasa. Para que hubiera sinceridad total el sujeto pretendidamente sincero debería conocerse más de lo que realmente alcanza a conocer de sí mismo y de todo lo demás. El resultado es una pretenciosidad de un rol que le gustaría asumir pero que en la práctica no puede debido a sus limitaciones tanto expresivas como psicoanalíticas. Comparativamente es más sincero quien trata de decir lo que no acierta a comprender que quien comprendiendo mecanismos psicológicos y sucesos los calla para no herir o por otros motivos supervivenciales. El reto biográfico –o uno de sus retos- es la extensión sincera dentro de una lucha implacable sin dejar de ser impecable por hacer prevalecer verdades, cuantas más mejor. En las transacciones cotidianas la mayoría de cosas que pasan por el pensamiento no pasan por la acción verbal ya que de hacerlo los antagonismos interhumanos aumentarían aun más. Cada vez que dos confidentes se discuten a propósito de las informaciones que se han callado mutuamente lo que se pone en juego son los mismos límites del lenguaje y de la capacidad del psiquismo humano para integrarlo todo. La solicitud dominante para vivir en un duermevela de paz vecinal es no quererlo saber todo para que la conciencia no se vea zarandeada por hechos difíciles de asumir. Por eso, lo más grave de la no sinceridad no es tanto lo que se calla como lo que no se quiere saber. Cuando excepcionalmente se practica la sinceridad integral, con interlocutores cuidadosamente elegidos, el riesgo que se asume es terrible al perder esos interlocutores por haber descubierto partes del sujeto sincero que no sospechaban o que no son capaces de asumir. La mente predominante es la preparada para la performance externa: acepta la belleza epidérmica pero jamás entraría en un quirófano para verle las entrañas de quien tiene idealizado, acepta el discurso coherente y compacto pero le resulta terrible saber los flujos y contraflujos sensoriales que un mismo individuo experimenta a lo largo de un solo día. En tanto el lenguaje, instrumento de expresión sincera, no se matematiza y se destila científicamente, los equívocos seguirán prodigándose y una necesidad para gestionar y controlar la circulación de la palabra seguirá dándose. Entretanto, cuanto más seguro esté un hablante de lo que es y de lo que dice menos le importa la cancha de difusión a la que lleguen sus hechos y palabras preasumiendo los riesgos que corra por interpretaciones malévolas o perversas de lo que haya dicho o actuado.

El mundo amigo de la total transparencia no lo viviremos, el de la sinceridad encumbrada no lo tendremos, el de los adversarios honestos aprendiendo los unos de las diferencias de los otros tampoco. El mundo amigo de de las alianzas por causas nobles no saldrán de las literaturas del deseo, el mundo fraterno de quienes comparten sus panes y sus ideas en un festín de armonía no lo viviremos. Bastante haremos si dejamos apuntes explícitos para que a otros les sirva como mapa del tesoro.

Cuando me refiero a las palabras hablo de algo más que los vocablos portadores de significado, hablo de los significantes y esencias que dejan aquellas por ser dichas y aun más por poder ser comprendidas sin temor a su represión y por ser comprendidas. En la praxis de las intimidades compartidas del otro quedan energías indelebles y un relato. Las imágenes de la memoria retroactiva también se hacen de palabras.

La honestidad pasa por el reconocimiento de lo que se es y eso incluye admitir autocríticamente los propios errores. El ejercicio autocrítico toma la forma de declaración en contra de uno mismo que es una vía indispensable para derrocar la colonización de influencias negativas y así poderse replantear otra forma de vivir.

Cuando no hay verdades imperan las mentiras, el fracaso de aquellas es el éxito de éstas pero ¿qué podemos hacer en un tiempo y una sociedad en la que se premia la falsedad y se castiga la sinceridad sino callar y disminuirnos en medio de omisiones? Me resisto a ser un habitante de las sombras y es así que he actuado desde la transparencia pero eso me ha producido una cantidad de enemigos considerable hasta el punto de parar mi comunicación personal donde reservo mi intimidad para proponerme desde la comunicación conceptual donde teorizo alternativas que satisfacen a mi ego idealista.

Cada día deja anécdotas y palabras haciendo de la vida entera un libro que se escribe con distintas manos.

La suerte tecnológica es la de nuevas ventajas en la aparatología para establecer contacto los unos con los otros. Tenemos los mejores medios en el traslado de la voz y del grafo pero se sigue sin tener grandes aventuras filosóficas que comunicar. Desde un punto de vista trágico diría que somos comunicantes de vacíos o en todo caso de malentendidos por eso nos pasamos la vida deshaciendo entuertos y malentendidos lo cual es un espejismo pantanosos que te quieta de hacer cosas más interesantes. Parece que las arenas comunicativas se ven revueltas y retorcidas continuamente por los interrogatorios sentimentalistas y las exploraciones de la cancha de intimidades. Hablar no es igual a comunicarse, a menudo el habla queda en su tentativa. Lo más honesto que se puede decir del habla es que es un proceso físico en el que interviene la voz articulada o la sígnica con intención de significado para entenderse. A menudo esa intención de significado se queda en su límite intencional. De ahí nace la literatura: la proeza multiestilística en dar la vuelta por miles de veces a las mismas cosas: todoas necesitamos redecir lo dicho en el pasado para que al menos quede testimonio de que no fuimos engañados.

En cada espacio de conversación (que tampoco necesariamente lo eso puede serlo de debate en profundidad) a cada nuevo acto verbal no hay que esperarle que se encadene directamente al inmediatamente anterior, que lo conteste, repase o refiera. Eso pasa tanto en las asambleas orales (de las de barrio y comunidad de vecinos al mismísimo parlamento pasando por coloquios congresuales de todo tipo)como en los foros escritos. Las palabras expuestas y tomadas se van sucediendo unas y a otras siguiendo un tanda implícitamente auto organizada contestando unas veces a fragmentos de otras opiniones, y otras dejando de contestarlas si se les pasan por alto o no les merecen interés. Reconocer esa metodología participativa nos salva a los hablantes de la ansiedad de espera de ser atendido aquello que decimos. Es muy difícil que alguien diga algo que no haya sido dicho y comentado antes, por eso a veces oímos hablar como quien oye llover.

Cada límite tiene una doble o múltiple lectura, según sea tomado como exceso de tradicionalismo que impide cambiar hábitos e implementar modificaciones, o si es tomado como un horizonte al que superar para que abra el campo a nuevas experiencias y hallazgos. El progreso personal y general es ir cambiando serenamente unos límites por otros sin confundir eso con la deidad que todo lo puede en cada voluntad repentina e impulsiva.

La caducidad de un tipo de lenguaje emplaza a la recreación de otro que sirva para enfrentar (interpretar y cambiar) la época que transcurre. Proponer nuevos dogmas ante el carácter obsoleto de los antiguos, no es trascender la ideología estacionaria en aras a un pensamiento y metodología dinámicas y ricas de ideas sino continuar con más de lo mismo dentro de un propagandismo por la movilización sin saber hacía qué exactamente. Al mismo tiempo es necesaria una axiología: un conjunto de criterios intemporales que sirvan para todo momento y lugar, de los que no se suponga que haya que derivar las mismas consignas. La diferencia entre axioma y consigna es que aquél da lugar a consignas puntuales diferentes según la coyuntura mientras que ésta pretende negar el axioma como marco superior. Como que la transparencia sentimental y conceptual no es posible en todas las situaciones por los factores de riesgo social y los condicionantes de la hipocresías, los nuevos lenguajes críticos que se abren paso lo hacen desde la sutileza y el esmero.

El lenguaje de la sinceridad es por sí mismo ya un lenguaje revolucionario al establecer una ruptura con las formas definicionales venidas de la tradición y por su naturaleza rupturista con ambientes de habla no dispuestos a que se le cambien sus inercias. La sinceridad radical es la vía directa para la exclusión, la persistencia de ella con ciencia esa vía como autoexclusión. El lenguaje revolucionario se ha vuelto en contra del lenguaje comunista y otros lenguajes que en su momento se arrogaron la categoría de exclusividad de la concepción revolucionaria. Ser revolucionario pasa por una actitud de firmeza para construir lo que ahora parecen imposibles (la utopía de la libertad y la justicia integrales en la gestión de un mundo de superávits) y por la crítica a presupuestos que han sido desbancados por la historia.

sábado, 25 de septiembre de 2010

Coincidencia y (des)Encuentro.

Coincidencia y (des)Encuentro.JesRICART

Los espacios de coincidencia son múltiples dentro de unas posibilidades de encuentro escasas y matemáticamente condenadas a su fracaso. El desencuentro es una de las formas de no realización que inundan la realidad. Estar en desencuentro con alguien es menos grave que pretender un encuentro cuando la falta de sintonía es previsible o evidente. Para tener tratos significativos con los demás es importante (indispensable para no pocos temas) un background, un enfoque metodológico compartido y un deseo empático para entender. Es totalmente imposible la comunicación, por muchos esfuerzos dedicados al habla que haya, si no hay una sintonía intelectiva básica, una chispa de deseo en entender. Ya se había dicho que no hay peor ciego que el que no quiere ver ni peor entendedor que el no quiere escuchar. Una buena parte de los problemas mundanos se debe a un déficit voluntario de sensorialidad. Mientras el sujeto humano nazca y esté dotado con un equipo sensorial que infrautiliza porque no le saca todo el rendimiento posible a sus prestaciones el mundo seguirá en su ceguera. El desencuentro para muchos contactos humanos está preinscrito desde antes que se de una primera cita y al revés: hay sintonías que se presuponen energéticamente aunque no se hayan vivenciado anecdóticamente. El humano deficitario en su perceptividad tambien está correlacionado con su minus inteligencia. Si bien la imagen de una alta concentración intelectual (la del sabio o genio) se corresponde con un mayor descontrol del campo perceptivo inmediato aquello es posible por una elevada especialización atencional en unos temas elegidos. Habitualmente el desencuentro con el otro desde el primer o primeros tanteos comunicativos se puede constatar por una variedad de formas interrupcionistas (solapamientos verbales, disminución del oído) o por estilos de bloqueo. Lamentablemente antes de que una tema pueda ser expuesto en toda su extensión se puede decidir la inutilidad de hacerlo al descartar a quien se tiene enfrente como interlocutor válido. Hay ocasiones en que opto por abandonar un diálogo y preferir estar con mi ordenador o con una lectura en lugar de perder el tiempo para seguir oyendo lo que quien habla esté comentando. Aquello de que todo el mundo tiene derecho a la palabra y su opinión puede ser interesante ha quedado algo obsoleto como principio universal. Muchas de las conversaciones (si las murmuraciones están dentro de ellas) no pasan de ser las conjuras de necios tan brillantemente denunciadas por la literatura que no calla lo que tiene que decir.

He defendido la idea de que si existe la literatura (y el resto del arte por extensión) es por el fracaso del dialogo verbal directo. Lo que no se puede decir en un ambiente de sobremesa o de tertulia de cafés o sofases se puede (y ha) de decir en el sosiego del silencio individual en un espacio de confesiones escritas. Por suerte para la contemplación siempre se gana algo al transcribir reflexiones, aprovecharse de las figuras ajenas conocidas como candidatas al arco de personajes ajustados a los arquetipos conocidos de la raza humana.

La coincidencia en unas coordenadas (incluidas las coincidencias posteriores en estas u otras coordenadas) no garantiza el encuentro comunicativo,como tampoco predetermina una química de atracción física. La coincidencia es la condición indispensable para el encuentro físico pero no su garantía. Se coincide con gente a lo largo de la vida en distintos sitios llegando a haber un reconocimiento mutuo de la fisonomía e incluso con una práctica rutinaria del saludo y no llegar al encuentro y lo que es más interesante de observar y sin ni siquiera intentarlo, Hay figuras humanas inapetentes y las haya que son mutuamente inapetentes, no se lo dicen seguramente, pero se discriminan nada mas verse o tal vez sondearse. Muchos amigos de amigos nunca llegan a serlo de uno. El amigo nexo o intermediario no garantiza una amistad autónoma de los que han sido presentados.

Un ejercicio de introspección interesante es el de tratar de recordar a individuos de los que se tiene memoria visual de sus caras y figuras y con las que sin embargo no se habla nunca. Todo sujeto de hábitos y costumbrismo cotidiano repetido tiene una cierta cantidad de individuos que puede colocar en ese grupo que no es el de la indiferencia sino el del reconocimiento bloqueado ya que no da lugar a nada más. Una explicación de ese reconocimiento con desentendimiento está en el síndrome de saturación. Antes que un cerebro tenga tiempo para interpretar una situacion el individuo inercial ya la bloquea. En 5 segundos un sujeto puede retirarse del interés de una escena con la que se encuentra, y por tanto de los otros que la integran.

Las observaciones viajeras proporcionan al observador de una extensa y heterogénea muestra de los demás en el campo del turismo (definición de turista: un viajero que colecciona en sus fotos o memoria los lugares en los que ha estado pero de los que no se aprovecha para aprender o para vincularlos a anécdotas y neoexperiencias significativas). Hay turistas, ávidos de conocer y moverse por el mundo, y que nunca se detienen lo suficiente en ningún lugar donde desarrollar comunicación. Detienen sus autos en un mirador dedicando por término medio10 minutos de atención y no explorando mas allá de 10 metros a la redonda. Hay curiosas situaciones grupales en las que pronto se observa el grado atencional de los demás. Antes de que uno sepa si aquello que se está diciendo le resulta interesante puede estar alejándose de ello cambiando una escena irrepetible por una acción que puede demorar para otro momento. Son los casos en los que uno habla a un grupo y alguien se escaquea poniéndose a leer un folleto que esta en la mesa a modo de pretexto autista.

El individuo es por antonomasia un sujeto vectorial movido por una pluralidad de factores e intereses que están parcialmente en colisión entre si. El síndrome de saturación referido (definido tambien como TMI o demasiada información, too much information, asi citado por S.Serrano) indispone al sujeto embriagado de infos y datos a desear recibir muchos mas a pesar de seguir una linea de comportamiento clavada en ese hiperconsumismo de imágenes y de cosas.

Hay quien con total desparpajo declarar no querer saber nada mas, no oír mas, no leer, no estudiar, y lo dice sin rubor a pesar de estar trabajando en el campo de la cultura o de tener algunas titulaciones universitarias y de decirlo entre bastidores en un congreso o en una sala de la palabra. Tanto desparpajo choca con su presencia en el lugar,. (¿entonces que estas haciendo aquí? Es lo que se le puede preguntar: ocupa un sitio que no aprovecha al que va por motivos relacionarios no por un vinculo con sus contenidos y tal vez ha dejado fuera a alguien interesado en aprender, discutir, saber, escuchar y comprender). Hay que admitir la existencia de individuos que utilizan la inteligencia que les queda para no desear seguir avanzando inteligentemente en sus vidas. Tienen su derecho. A ese fenómeno propongo denominarlo la paradoja intelectiva. ¡Cuantas veces se oyen exclamaciones de carácter autopunitivo por haber elegido mal un sitio o haber perdido el tiempo en una cita o conversación o evento! Se necesita una cierta experiencia para prever la incoveniencia de seguir determinadas propuestas o acudir a determinados actos. Basta leer el programa para saber lo que se puede encontrar y sopesar el desajuste que se va a sufrir. Presuponer que todos los discursos públicos son aceptables es tan exagerado como admitir a todo hablante en su hablar por inconexo que sea. La potencialidad del desencuentro está en el mismo momento en que se memoriza o se apunta una cita a la que acudir. El arte de la conversación se ocupará de limar las diferencias cuando estas surjan. Cuando el sentimiento de la pérdida de tiempo es total un mensajero secreto te sopla al oído de que es el momento de irse o de quitarse de en medio.

Dependiendo de cada caso, una cita para un encuentro puede ir para más o ir para menos según la sintonía intelectual y el feeling sentido. Si va para menos cabrá inferir los motivos que no se explicarán generalmente por razones de cortesía. La experiencia repetida de contactos o sus tentativas con el inmenso universo del otro da un saber para hacer pronósticos útiles o al menos para evitar pérdidas de tiempo eligiendo situaciones poco o nada interesantes. Cuando Paul Eluard comentaba que envejecer significaba organizar la juventud a lo largo de los años me indujo a creer que eso era tanto como aprender a vivir y que ese aprendizaje incluye saber elegir las situaciones y los protagonistas que las componen. De ese modo se reducen los riesgos de no onda o de producciones verbales estériles. Esa actitud forma parte del fenómeno de evitación de lo descartable. Cuantos mas motivos tenga la conciencia para escapar del otro el indicativo de ello lo será de la falta de formación humanística.

En las realidades de sector o localidad donde las coincidencias están aseguradas por la misma configuración de los puntos neurálgicos y de sus combinaciones propiciatorias la necesidad de gestionar con astucia los desencuentros forma parte del desiderátum para una paz vecinal. De los pueblos y aldeas donde se conocen todos los vecinos siempre se ha dicho y sigue diciendo que a diferencia de la cobertura del anónimo que produce la gran ciudad, una contrariedad con alguien, un pequeño encontronazo puede clavar en un impasse una relación y dejarla congelada para siempre. Hay coincidencias espaciales que son eludidas por eso y en los pueblos no hay que llegar ni siquiera a los enfrentamientos para hacerse o heredar enemigos por motivos de envidia o de rivalidad con el forastero (hay forasteros que lo son de por vida para una mentalidad ruin, exclusivista y posesionaria del territorio con pocas habilidades para compartirlo). Por suerte -estimamos- esto ha ido cambiando con las décadas y se integra con mayor facilidad los nuevos visitantes que pasan a ser simbióticos económicos con los lugareños lo cual incrementa su cuota de aceptabilidad. El desencuentro de cada encuentro tambien está influido por intereses de rentabilidad o referido a posiciones de clase.

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