La ética y su vulnerabilidad: la paradoja de una enseñanza inconclusa.
JesRICART
Más que un consenso, el clamor universal por la educación en valores es aplastante. Con los siglos, el sentido de la educación se ha ido modificando desde intenciones más técnicas a intenciones mas éticas aunque su praxis sigue siendo fundamentalmente instrumentalista. Ante cada catástrofe de falta de organización social, indices crecientes de criminalidad, accidentalidad, caos urbanístico, degradación medioambiental e incapacidad manifiesta en la resolución de conflictos las quejas por falta de educación no se hacen esperar. Pero cada vez que surge la demanda educativa surge también su conflicto interpretativo ¿de qué educación se está hablando? La transferencia de conocimientos técnicos es mucho mas fácil que que la de transferencia de valores. Mientras que lo técnico tiene lecturas mas estables o univocas los valores son variables. De hecho, en el campo de estos el mensajero influye poderosamente en el contenido del mensaje, mientras que en el campo de aquellos el mensaje obliga a que el mensajero se adapte a su pauta de enseñanza. Es ese umbral de subjetivismo lo que hace que cada valor tenga lecturas distintas hasta el punto que un mismo valor pueda tener, si así puede decir, valores contrarios. Es por eso que la transmisión de los valores adolece en su propio enfoque de una unicidad.
En el zoo humano, cada cual metido en su propia jaula biográfica, expuesto al control de los dioses como espectadores, las distintas interacciones dan lugar a diferentes actitudes. En un conglomerado de presencias cada cual lucha por su propia supervivencia tratando de no ser aplastado (ni física ni psicológicamente) por ningún otro y tratando, a su vez, de relacionarse correctamente con los demás sin hacer daño a nadie. ¿Pero es esto posible en su totalidad? Por mucho que uno se empeñe en vivir una vida ética y correcta respetando sumamente los espacios y la vida, va a incurrir en una serie de actos de consumo que involuntariamente va a crear problemas de orden social en otra parte del planeta. Incluso militando en actos solidarios puede contribuir a desencadenar problemas que no controla y de los que sea inconsciente (las campañas contra la hambruna en Etiopía a mediados de los 50 que fletaron camiones de alimentos y aviones al país, sus descargas fueron manipuladas por el estado aprovechándose de aquella avalancha de ayuda para reconducir una parte de la población a una zona mucho peor, llegando a provocar tal égida mas muertes que las que hubiera producido el hambre).
Un valor humano –redefinámoslo- es aquel hecho, conducta, acto, idea y actitud que tiene un amplio reconocimiento universal y que sirve para que los parámetros fundamentales de las condición humana prevalezcan: vida, libertad, paz, concordia,.. Sin embargo los valores no son presentados con dicotomías claras ni vienen siempre solos. Mas bien son mezclados y confundidos en coyunturas violentas y caóticas para las que no hay manuales precisos para intervenir. A cada persona madura le toca decidir en su contexto particular la corrección o incorrección de cada hecho. Lo que en casa del vecino puede ser correcto hacer no tiene porque serlo en la propia y al revés. Esa variabilidad es lo que convierte la lucha en la transmisión de valores en un esfuerzo pedagógico por transmitir una metodología de evaluación. El valor del educando no reside en su memoria de una receta o de un decálogo sino en una capacidad adaptativa de un saber ético a cada situación dada. Es ese saber el que llevará en una situación a desobedecer, quitar e incluso matar y en otras a todo lo contrario.
En las coordenadas escolares al docente le compete enseñar patrones referenciales pero al mismo tiempo en advertir de su no estabilidad histórica permanente y de las probabilidades de sus crisis de futuro. Al mismo tiempo que se enseñan valores hay que enseñar que no todo el mundo está entrenado en ellos ni los acepta.
La didáctica de los valores en clase o en inmersiones informativas (de hecho, de cada noticia social se puede y debería hablar también bajo su enfoque en cuanto a sus valores) cae en relativismos considerables si no se objetiva absolutamente el tema del que se trata. De las noticias hay muchos elementos que son no referidos o manipulados lo que da a lugar a controversias interminables. Un ejercicio de aula muy instructivo que permite el debate lo mas objetivo posible reduciendo el peligro en visceralizaciones emocionales es el del uso de video documentales. Una película cuenta una historia que la propone, en principio, como un producto video gráfico terminado. Tal trabajo estimula de diferentes maneras las diferentes sensibilidades e inteligencias que van tomando posición por las actitudes referidas, a favor o en contra. Es imposible que todo el mundo este absolutamente de acuerdo en todos los matices de un conglomerado de actitudes. La diferenciación indicará las distintas predisposiciones éticas a aquello de lo que se trata. La ética pues no es algo que exista fuera del individuo sino que coexiste con él de una manera adaptada concreta. La transmisión de valores choca con el mismo hecho de una falta de ética universal, falta esta que tampoco resolvería ningún congreso internacional que la fallara. En tanto que pasa por la metodología de uso individual y la coyuntura cambiante es la conciencia particularizada la que sabe (o debería saber) lo justo o injusto de cada postura que acometa.
Nos encontramos con que la falta de organización del concepto de valor se traslada a la autoconciencia individual para regularlo lo que significa que la sociedad delega en cada individuo la responsabilidad de respetarla. Esa transacción descansa en el supuesto de que cada individuo tiene consciencia y por tanto sabe si actúa correctamente o no. Como que ese supuesto es exagerado y el individuo se protege a si mismo por encima de sus incorrecciones la tendencia a la autocorreccion no es la predominante. Eso nos coloca en una posición pedagogica laberíntica: estamos emplazados a educar determinados valores con las puertas abiertas a renunciar a ellos en determinadas excepciones. La excepcionalidad es lo que devalúa el rango de la perpetuidad de una seguridad ética. Veamos lo que hace un sistema legal: acude a las practicas de las que justamente quiere defender a la sociedad, tales como prohibir la libertad o anular la vida, actividades estas propias del crimen. El conjunto de valores que define a una persona integra: honorable, digna, solidaria, comunicativa, comprensiva, franca, no impostora, madura, confiable,…no la salvan de pasar al ostracismo o al muro de las pedradas o de los insultos si comete puntualmente un acto fuera de la ley. En la casuística jurídica no pocos reos impecables como personas fueron juzgados y condenados injustamente. Por otra parte la persona mas justa no esta a salvo de ella misma, de sus demonios internos en determinadas coordenadas de angustia y de presión, para llegar a hacer cosas de las que no había sospechado nunca que llegara a cometer.
Mientras un individuo no toma partido o no toma posición ante determinadas avatares puede creerse que esta caminando su vida por una línea recta, en cuanto las circunstancias le obligan a tomarla se va a ver visto agraciado por unos y discutido por otros dando lugar a lecturas diferentes de su ética personal. Fred Uhlman en El amigo reencontrado) refiere como su padre, judío, se discutió con un sionista en los años 30, durante el propagandismo del sionismo a favor del retorno del pueblo judío a Palestina reclamada como su tierra, algo tan fuera de lugar como si los italianos reclamaran Alemania por haberla invadido en la época del imperio de Roma. Desde mediados del XX la cuestión judía ha estado como uno de los ejes de las caracterizaciones de la realidad internacional. Posicionarse a favor de los judíos ha llegado a ser una cuestión ética. Las relaciones y sentimentalidades que ha generado su égida ha sido distinta. El sionismo que en alguna época había sido considerado como la única alternativa para la identidad del pueblo judío y la solidaridad con él durante y después de la tentativa de su exterminio por el poder nazi ha ido evolucionando hacia posiciones masivamente extendidas en su contra por lo que hace con los palestinos. Claro que la toma de partido por una de las fuerzas en conflicto tiene mas que ver con una evaluación política que no con la filosofía ética. La ética, por extraño que parezca, se puede rastrear en ambas partes de un conflicto y de bandos militarmente enfrentados. Esa multilateralidad es lo que ha lace tan complicada de entender y transmitir.
La educación mas básica, la de hábitos cívicos tiene en contrapartida el uso de técnicas que se oponen al mismo valor. Si la educación hubiera sido históricamente posible de asegurar sin contratiempos ahora tendríamos generaciones enteras de sabios y eso no es así. La educación no se entiende por un igual en todas partes y hay un tipo de educación que no se garantiza sin castigo. La praxis cívica de lo mas elemental le debe una parte de su aplicación al temor al castigo en los casos menos educados que optan por la destrucción sin sentido y el sabotaje de la concordia colectiva. Esa es la pregunta que sigue resonando y haciendo daño a nuestros oídos.¿es posible un principio universal de educación de valores sin ninguna clase de forzamiento? ¿puede la sociedad permitirse vivir con sectores notorios que no aceptan ni van a aceptar voluntariamente la educación en sensibilidad y respeto?
La posición ética es vulnerable frente a la no ética. La personalidad que ha interiorizado unos códigos de vivir en colectividad se encuentra indefensa ante otra que no los respeta y que no cumple con las reglas del juego relacional. El resultado es que la persona educada tiene que respetar a la no educada siendo vulnerable frente a los ataques e insultos de ésta. ¿cómo corregir esas actitudes sin el uso de una fuerza que las neutralice?
La poesía no puede ser explicada, de serlo termina en el campo del ensayo.
viernes, 10 de diciembre de 2010
A Orange, a quien corresponda, es decir desde el primer gerente al último empleado.
1. No tenemos ningun contrato firmado con Vds. por un servicio de ADSL ni teléfono fijo. En el supuesto de que aleguen que hay una grabación solicitándolo les recordamos que anulamos nuestra demanda antes de que transcurrieran 24 horas.
2. La solicitud de portabilidad de nuestro número desde Movistar lo anulamos antes de que tramitaran la gestión. Desconocemos como se las han ingeniado para seguir adelante con esta portabilidad. La cual nos ha ocasionado gastos con Movistar y la decisión firme e irrevocable de prescindir de nuestro número de teléfono fijo. (Dadas las características del mercado con compañías fraudulentas que se aprovechan de los vacios legales nos vemos empujados a reducirles las oportunidades para que nos victimicen de nuevo).
3. Cuando enviaron Vds. un ruter por paquetería exprés (un paquete cerrado en el que no aparecía ni su logo ni su nombre) fue aceptado en nuestra dirección creyendo que se trataba de otra clase de envío. No hemos encontrado ninguna forma de devolvérselo ya que ni la empresa de portes lo acepta ni ninguna de las muchas tiendas de franquicia que hay repartidas por las ciudades con su nombre lo asume como una de sus funciones.
4. El hecho de que hayan conseguido suspender el servicio de Movistar (que aunque intermitentemente funcional y sin ser una gloria es lo que nos ha venido dando una cobertura durante la mayor parte de este año) sin ningun contacto personalizado por su lado (ni una sola llamada, ni una sola carta) demuestra su intencionalidad nada correcta ni ética para este asunto.
5. somos victimas de su empresa y no solo de su empleado que nos hizo creer que efectivamente quedaba recogida nuestra contrapropuesta (la de suspensión de la solicitud inicial de portabilidad).
6. Desde el momento en que Movistar ha dejado de cubrir nuestro servicio las llamadas a nuestro número son contestadas, sin que haya un tren de tonalidades mínimo, por un buzón automatizado para dejar mensajes. A parte de dar una lamentable impresión (la cual tipificamos como agravio) ante nuestros amigos y agenda de contactos y clientes, lo consideramos como un acto de intrusismo en nuestra vida privada.
7. durante el 2008, tambien antes e inmediatamente después fuimos clientes de su compañía con el mismo número telefónico. La cuota de entre 10 y 20€ de aquel año la hacía interesante y la mantuvimos a pesar de no usar para nada la conexión internáutica. Posteriormente otra oferta nos hizo cambiar de compañía.
Lamentamos profundamente todo este enredo, no por Vds. si no por nosotros y nos solidarizamos con todos los demás clientes y ex clientes que tienen problemas con Vds. saben perfectamente, y lo pueden comprobar con el consumo nulo del numero en cuestión que no somos sus clientes, ni estamos -pueden añadir a sus estudios de realidad- dispuestos a reconsiderar serlo. Prevemos su siguiente jugada: facturarnos mensualmente por un servicio que no es tal. No se esfuercen, no les pagaremos un céntimo. Si se les ocurre categorizarnos como morosos por ello no harán más que aumentar su descrédito ante el mercado.
Por de pronto esta carta y el cuento de toda esta película del fracaso de nuestro contacto con Vds., a ser difundida on line. El único poder que tenemos los consumidores es auto defendernos antes las trampas en que se nos meten con praxis comerciales fraudulentas.
Jes / Vic
1. No tenemos ningun contrato firmado con Vds. por un servicio de ADSL ni teléfono fijo. En el supuesto de que aleguen que hay una grabación solicitándolo les recordamos que anulamos nuestra demanda antes de que transcurrieran 24 horas.
2. La solicitud de portabilidad de nuestro número desde Movistar lo anulamos antes de que tramitaran la gestión. Desconocemos como se las han ingeniado para seguir adelante con esta portabilidad. La cual nos ha ocasionado gastos con Movistar y la decisión firme e irrevocable de prescindir de nuestro número de teléfono fijo. (Dadas las características del mercado con compañías fraudulentas que se aprovechan de los vacios legales nos vemos empujados a reducirles las oportunidades para que nos victimicen de nuevo).
3. Cuando enviaron Vds. un ruter por paquetería exprés (un paquete cerrado en el que no aparecía ni su logo ni su nombre) fue aceptado en nuestra dirección creyendo que se trataba de otra clase de envío. No hemos encontrado ninguna forma de devolvérselo ya que ni la empresa de portes lo acepta ni ninguna de las muchas tiendas de franquicia que hay repartidas por las ciudades con su nombre lo asume como una de sus funciones.
4. El hecho de que hayan conseguido suspender el servicio de Movistar (que aunque intermitentemente funcional y sin ser una gloria es lo que nos ha venido dando una cobertura durante la mayor parte de este año) sin ningun contacto personalizado por su lado (ni una sola llamada, ni una sola carta) demuestra su intencionalidad nada correcta ni ética para este asunto.
5. somos victimas de su empresa y no solo de su empleado que nos hizo creer que efectivamente quedaba recogida nuestra contrapropuesta (la de suspensión de la solicitud inicial de portabilidad).
6. Desde el momento en que Movistar ha dejado de cubrir nuestro servicio las llamadas a nuestro número son contestadas, sin que haya un tren de tonalidades mínimo, por un buzón automatizado para dejar mensajes. A parte de dar una lamentable impresión (la cual tipificamos como agravio) ante nuestros amigos y agenda de contactos y clientes, lo consideramos como un acto de intrusismo en nuestra vida privada.
7. durante el 2008, tambien antes e inmediatamente después fuimos clientes de su compañía con el mismo número telefónico. La cuota de entre 10 y 20€ de aquel año la hacía interesante y la mantuvimos a pesar de no usar para nada la conexión internáutica. Posteriormente otra oferta nos hizo cambiar de compañía.
Lamentamos profundamente todo este enredo, no por Vds. si no por nosotros y nos solidarizamos con todos los demás clientes y ex clientes que tienen problemas con Vds. saben perfectamente, y lo pueden comprobar con el consumo nulo del numero en cuestión que no somos sus clientes, ni estamos -pueden añadir a sus estudios de realidad- dispuestos a reconsiderar serlo. Prevemos su siguiente jugada: facturarnos mensualmente por un servicio que no es tal. No se esfuercen, no les pagaremos un céntimo. Si se les ocurre categorizarnos como morosos por ello no harán más que aumentar su descrédito ante el mercado.
Por de pronto esta carta y el cuento de toda esta película del fracaso de nuestro contacto con Vds., a ser difundida on line. El único poder que tenemos los consumidores es auto defendernos antes las trampas en que se nos meten con praxis comerciales fraudulentas.
Jes / Vic
a MOVISTAR
A Movistar Cerdanyola del Vallès 1diciembre2010
Nuestro antiguo número de teléfono 936911980 titular 31192004W
La compañía Movistar ha cortado el servicio a nuestra línea de un día para otro sin preaviso aceptando una portabilidad de nuestro número a Orange. Con Orange si bien es cierto que nos interesamos por su oferta (dadas los continuos déficits de servicio de Movistar) retiramos nuestra autorización de traslado, algo que quedó claro para ambas compañías en su momento y de lo que debería quedar registro grabado en sus archivos.
Los 10 meses aproximadamente de ser clientes de Movistar, la relación ha sido mas de odio que de amor a juzgar por las continuas llamadas que hemos tenido que hacer al servicio técnico pidiendo auxilio por las disrupciones de la cobertura ADSL. Eso ha alterado en diversas ocasiones la marcha de nuestro despacho ocasionándonos considerables prejuicios.
Ya el traslado desde una compañía anterior (Jazztel a la suya) fue porque nos dejamos seducir por un engaño publicitario: el de unas 10 noches de hotel pagadas. Tras grabar el contrato de voz y dejar pasar unos cuantos días sin que Movistar diera señales de vida, en una llamada posterior se nos hizo saber que nuestra demanda no podía ser satisfecha con aquella oferta. Porque nuestra zona no lo permitía. Puesto que nos quedamos literalmente sin acceso al ciberespacio gracias a esa estupenda coordinación que tienen las compañías entre ellas y a la información fraudulenta que ofrecen para arrebatarse la cartera de clientes las unas a las otras , no nos quedó otro remedio que aceptar otro contrato desventajoso: más dinero y ninguna dádiva por nuestra categoría de nuevos clientes.
Cuando al fin conseguimos la conexión desde el principio ha sido mediocre debiendo hacer r multitud de consultas con la consiguiente pérdida de tiempo por nuestra parte y desde luego para la suya. El protocolo de pasar por la musiquita, pulsar teclas numéricas para ser reconducidos al departamento ha alterado nuestra capacidad para la paciencia.
Movistar sabia y sabe que no aceptábamos la portabilidad a Orange, si la han concedido es porque demuestra su poca eficacia en conservarnos como clientes.
El motivo de la presente es certificar nuestra no disposición a esta portabilidad pero no para reclamar el retorno a que nos presten Movistar su servicio, el cual, repetimos ha sido deplorable, sino para terminar con toda clase de relación comercial con tal compañía.
Al parecer quieren cobrar un extra por el no cumplimiento de permanencia en su compañía. Es cuestionable la legalidad de este requisito pero es totalmente ilegítimo ya que el derecho sagrado del cliente a continuar con un producto o un servicio es su satisfacción con la calidad del mismo o que se ajuste a lo contratado, puesto que Movistar es incompetente, cuando menos en nuestro caso (la estadística de los demás casos de enojo de otros cliente s defraudados ya irá saliendo a la luz pública) por lo que hace a la cobertura de servicio, automáticamente el contrato se rescinde por sí mismo. Todo el dinero que hasta ahora les hemos pagado (en torno a los 500€) ha sido un dinero perdido. Ninguna factura que carguen a nuestra cuenta será satisfecha.
Nos ha agotado tanto el fraude continuado del que hemos sido objetos que este último detalle entre compañías nos ha hecho nos ha hecho reconsiderar la necesidad de continuar teniendo un número fijo. Hemos optado por no tenerlos y no darles nuevas oportunidades a ser campo abonado para sus oportunismos. Nos han hecho sentirnos como objetos mercantiles negociados a nuestras espaldas,
Olvídennos, no nos envíen ninguna clase de factura por un servicio que no tenemos, bórrennos de sus bases de datos.
Este texto además de enviárselo queda inserto on line en las páginas de las penurias de tantos consumistas defraudados para conocimiento público.
Jes y Vic
Nuestro antiguo número de teléfono 936911980 titular 31192004W
La compañía Movistar ha cortado el servicio a nuestra línea de un día para otro sin preaviso aceptando una portabilidad de nuestro número a Orange. Con Orange si bien es cierto que nos interesamos por su oferta (dadas los continuos déficits de servicio de Movistar) retiramos nuestra autorización de traslado, algo que quedó claro para ambas compañías en su momento y de lo que debería quedar registro grabado en sus archivos.
Los 10 meses aproximadamente de ser clientes de Movistar, la relación ha sido mas de odio que de amor a juzgar por las continuas llamadas que hemos tenido que hacer al servicio técnico pidiendo auxilio por las disrupciones de la cobertura ADSL. Eso ha alterado en diversas ocasiones la marcha de nuestro despacho ocasionándonos considerables prejuicios.
Ya el traslado desde una compañía anterior (Jazztel a la suya) fue porque nos dejamos seducir por un engaño publicitario: el de unas 10 noches de hotel pagadas. Tras grabar el contrato de voz y dejar pasar unos cuantos días sin que Movistar diera señales de vida, en una llamada posterior se nos hizo saber que nuestra demanda no podía ser satisfecha con aquella oferta. Porque nuestra zona no lo permitía. Puesto que nos quedamos literalmente sin acceso al ciberespacio gracias a esa estupenda coordinación que tienen las compañías entre ellas y a la información fraudulenta que ofrecen para arrebatarse la cartera de clientes las unas a las otras , no nos quedó otro remedio que aceptar otro contrato desventajoso: más dinero y ninguna dádiva por nuestra categoría de nuevos clientes.
Cuando al fin conseguimos la conexión desde el principio ha sido mediocre debiendo hacer r multitud de consultas con la consiguiente pérdida de tiempo por nuestra parte y desde luego para la suya. El protocolo de pasar por la musiquita, pulsar teclas numéricas para ser reconducidos al departamento ha alterado nuestra capacidad para la paciencia.
Movistar sabia y sabe que no aceptábamos la portabilidad a Orange, si la han concedido es porque demuestra su poca eficacia en conservarnos como clientes.
El motivo de la presente es certificar nuestra no disposición a esta portabilidad pero no para reclamar el retorno a que nos presten Movistar su servicio, el cual, repetimos ha sido deplorable, sino para terminar con toda clase de relación comercial con tal compañía.
Al parecer quieren cobrar un extra por el no cumplimiento de permanencia en su compañía. Es cuestionable la legalidad de este requisito pero es totalmente ilegítimo ya que el derecho sagrado del cliente a continuar con un producto o un servicio es su satisfacción con la calidad del mismo o que se ajuste a lo contratado, puesto que Movistar es incompetente, cuando menos en nuestro caso (la estadística de los demás casos de enojo de otros cliente s defraudados ya irá saliendo a la luz pública) por lo que hace a la cobertura de servicio, automáticamente el contrato se rescinde por sí mismo. Todo el dinero que hasta ahora les hemos pagado (en torno a los 500€) ha sido un dinero perdido. Ninguna factura que carguen a nuestra cuenta será satisfecha.
Nos ha agotado tanto el fraude continuado del que hemos sido objetos que este último detalle entre compañías nos ha hecho nos ha hecho reconsiderar la necesidad de continuar teniendo un número fijo. Hemos optado por no tenerlos y no darles nuevas oportunidades a ser campo abonado para sus oportunismos. Nos han hecho sentirnos como objetos mercantiles negociados a nuestras espaldas,
Olvídennos, no nos envíen ninguna clase de factura por un servicio que no tenemos, bórrennos de sus bases de datos.
Este texto además de enviárselo queda inserto on line en las páginas de las penurias de tantos consumistas defraudados para conocimiento público.
Jes y Vic
martes, 30 de noviembre de 2010
Los valores desvalorados
Los valores desvalorados. JesRICART
La ética es un plato de conceptos que no termina nunca de estar del todo cocinado. La ambivalencia de cada valor que se traiga a colación, que se cite, enumere y enliste, complica el alcance de una conclusión terminada, por muchas declaraciones intermedias que se hagan a favor de unos principios fundamentales. Desde la Grecia antigua -de la que nos hicimos una imagen un tanto bucólica con sus pensadores dedicados a pensar- a la actualidad tras pasar por multitud de vericuetos históricos en los que se han trasegado palabras magnas dedicadas a las grandes convenciones- la concepción ética no parece que haya avanzado tanto. Arrastra un déficit conceptual y se ha banalizado a unos cuantos enunciados genéricos no tan lejanos de las morales tradicionales. Es difícil construir un cuerpo ético de carácter universal vinculante de todos los seres humanos porque no hay un consenso de la definición del Mal. Ante un malicioso ataque externo cargado de maldad si el atacado neutraliza al atacante resultando herido (o muerto) ¿de qué lado está el mal? En los disgustos sobre la guerra el cristianismo que inicialmente fue la cuna de una visión pacifista y no combativa contra la violencia del otro (pon la segunda mejilla) terminaría por defender teóricamente la guerra como salvoconducto de supervivencia frente a los adversarios. Agustín de Hipona no tuvo dudas en defenderla. Tomas de Aquino también hablo de la licitud del recurso a las armas. Un asunto es la defensa primera del principio de no a toda violencia y guerra que expresa técnicamente una negación al mal y otro es la supuesta perpetuidad incondicional de ese predicado.
Ha habido males no neutralizados a tiempo que se complican y convierten en mayores. Ese reconocimiento está detrás del esquema predominante de la guerra preventiva (que se viene potenciando desde este siglo) y el de pertrechar una sociedad maxicontrolada con el pretexto de que sea segura. Lo cierto es que la violencia no para de crecer y los actos malévolos se encadenan unos a otros. En el balance de los daños ¿dónde está la diferencia entre quien participa activa y conscientemente de un proceso de maldad y quien no quiere ver más allá de su inmediatez para que su conciencia no le atormente? En Good de Vicente Amorim a partir de la obra de C.P.Taylor, el personaje protagonizado por Viggo Mortensen es el de un tipo apocado, un académico que acepta un cargo en las SS, por la vanidad que le representa ser vanagloriado por su obra escrita. Para cuando se da cuenta de la barbaridad genocida del partido nazi ya es demasiado tarde. La paradoja de esa historia es como un hombre bueno puede ser cómplice de una maquinaria de maldad. Es conocido como muchos intelectuales conservaron sus cargos en la Alemania del nacionalsocialismo acatando las ordenes del nuevo poder y algunos aceptando su ideario, entre otros Heideguer, cuya estupenda propuesta para lo que se dio en llamar existencialismo no lo exoneraría de su responsabilidad participativa.
Participar del mal no requiere como condición concurrente la consciencia total de estar al corriente de tal participación. De hecho, hay un vasto interregno entre esa conciencia total que no se acepta y una displicencia en el autoanálisis de las propias actitudes, no fuera a ser que el reconocimiento autocrítico de las implicaciones obligara a retirarse a tiempo. Las cosas se han complicado tanto que en la misma doble condición de productores y consumidores las extensas masas proletarias participan como cómplices directas de un sistema contra el que pelean por la vía del sindicalismo. Cualquier consumidor (todos pues, salvo los eremitas perdidos –si los hubiere- que se alimenten del jugos de raíces) en el acto de consumo ya puede estar participando de un proceso malévolo aunque no tenga la menor malicia. Comprar productos en occidente que han sido fabricados por manos de niños explotados es un ejemplo típico. El consumidor no sabe todo de aquel producto que se lleva a la mesa del comedor o a sus estanterías. Sucumbe ante su forma y su precio, valora su función, pero deja fuera de su reflexión quien lo hizo y bajo que focos de control tuvo que hacerlo.
Los valores en occidente están sellados por la potencia económica de alcanzarlo todo, sea lo que sea y a cualquier precio. Cursan y se entraman dentro de una parafernalia fraseológica de generalidades que mencionan lo del respeto, lo de la paz y la concordia, lo de la verdad, lo del amor…sin que todo esto tenga una fuerza vinculante suficiente para garantizar un mundo tranquilo. Lo más patético es que quien se alza como mal contra el otro no lo hace aceptando esa etiqueta ni su rol destructivo. Lo que para una mirada es destrucción para otra es regeneración, lo que para una valoración es genocidio para otra es limpieza étnica.
En el campo expresivo los valores pueden tratar de ser consensuados (de aquí que existan declaraciones universales contra las ejecuciones sumarias, la falta de libertad o la tortura) en el campo de las fuerzas reales en pugna, toda convención queda en suspenso ante la emergencia de necesidades nacionales así catalizados por los estados al mando (sigue el ilegal campo de concentración en Guantánamo o la guerra contra Afganistán).
El mal no empezó con las armas de fuego ni siquiera con la quijada de Cain contra su hermano, si acudimos a la leyenda. El acto físico de fuerza contra otro ser es la consecuencia de una actitud dotada para ese ataque. Es la actitud la que hace la aptitud o crea una potencia de lucha. No falta quien ha encontrado y quiere encontrar en las gestas de las armas una excusa para su gloria personal. Goethe interpelado por Napoleón le preguntó, éste, por qué se empeñaba en seguir escribiendo dramas, cuando la verdadera tragedia estaba en la política. Son conocidos los delirios de grandeza que han llevado a la picota o a la muerte a millones de personas por la satisfacción de egos superlativos. Grandes gestas que han pasado como la extensión del mundo civilizado a las geografías de los bárbaros como el expansionismo de Grecia con Alejandro el Magno se encontraron con sofisticaciones que les superaban. A más de 2mil años la cultura occidental sigue participando de un mal cultural al creer que la cuna de la civilización empezó en el mediterráneo desestimando el saber de otras latitudes. Esa cultura está anclada desde sus orígenes en aspiraciones invasivas sustentadas en la falsa presunción de la inferioridad de otros pueblos o razas. ¿de qué otro modo se hubiera armado el mal sino con la convicción de que aquello a lo que atacaban era peor? El esquema sigue prevaleciendo.
La relatividad de los factores hirientes lleva a posicionamientos totalmente opuestos cada uno de ellos amparándose por su lado con su bandera moralista particular. Vamos a poner a prueba un enunciado clásico en relación al respeto a la vida: matar está mal y por consiguiente tiene que ser reconvenida la conducta que mata. ¿Estamos de acuerdo en eso? Si ese enunciado genérico satisface suficientemente las culturas que se autosuponen progresistas, de él se deriva que la mayoría de humanos somos malignos en tanto que participamos de la mortandad de seres vivos seamos o no directamente sus matarifes. Se puede objetar que el predicado se refiere solo a no matar humanos. Okay, prosigamos: si matar a humanos está mal, todos los soldados que disparan para defender su país de una invasión extranjera o todos los que matan en defensa propia ante sus agresores, son malignos. No hay que desarrollar demasiado esa línea para entender rápidamente que todas las muertes son distintas y cada acto de matar lo es a su manera y por sus razones desplegando una casuística que necesita algo más que un código único para ser comprendida en toda su amplitud. Pero la muerte que pasa por quitar a la fuerza la vida de otro no se reduce a la escena del disparo o del asesinato. Hay formas indirectas que producen ,muertes y cuyos responsables pasan por ser los señores impecables de grandes negocios. ¿Quién es peor, quien trafica con armas o quien las emplea; quien pone a circulación drogas o quien se violencia durante un episodio de crisis de abstinencia, quien hace de prostituta para pagar su deuda con la mafia que la ha esclavizado o su proxeneta? El tráfico de armas, drogas y mujeres (por este orden) son los negocios que más dinero mueve en el mundo pero si existen como negocios es porque en cada uno no faltan clientes. En última instancia toda la pirámide de lo maligno descansa en el consentimiento, la ignorancia y la negligencia de cada tipo exiguo que con su consumo parcial o su adhesión a una práctica mueve la enorme maquinaria de una sociedad peligrosa y peligrosamente alienada.
Deducir que una discusión sobre ética ampara todas las elecciones personales posibles habrá tenido en cuenta mas su cancha relativista que no sus pautas prohibicionistas. Las civilizaciones se han consolidado sobre la base de represiones (el totemismo ya las instauró) concretadas en inhibiciones tácitas y en códigos de prohibiciones expresas mientras que la libertad ética quiere colocar en la sede de cada individuo soberano, recreado sobre la base de su educación en la responsabilidad, su capacidad para las elecciones maduras. Sin embargo venimos asistiendo a un fracaso de la pedagogía aplicada. Por si misma la sociedad no evoluciona y por otro lado a los individuos nos disgusta ser prohibidos apelando a que se confíe en nosotros. A la ética más y mejor elaborada le toca concretarse en códigos limitativos. La denominación semántica del límite pasa por la negación, por un no-hacer. Quien no ha aprendido a interiorizarlo en su praxis conductual otro (más sabio y con más poder) se lo va a imponer. Ese no es el problema, el problema es quien detenta el poder imponga, con esa excusa, las limitaciones a la libertad y a la creatividad y en suma a la autorrealización humana.
Mientras la ética espontánea no se universalice, (entendida esta como la revaloración y adaptación de los valores que más han demostrado sustentar la felicidad) los códigos represivos no solo continuarán sino que aumentarán. Al hablar de represión (impuesta o autoinducida) y de códigos prohibitivos es que se está partiendo de la interpretación de un ser humano incompetente que necesita ser limitado. Esa fue y sigue siendo la tesis privilegiada de las tiranías de distintas clases que, como sabemos y la historia ha demostrado, colocó en el desprecio creativo de los demás el argumento a favor de un caudillo o furher Es un tema sumamente delicado ya que puede cargar de argumentos las artillerías de un nuevo fascismo. Mientras un individuo por su propia cuenta no sepa manejarse en sus interacciones con los demás, los demás –o sus representantes- deben reconducirlo para que no sea un peligro público. Es así que el código de tráfico (mucho más desarrollado que los códigos cívicos) establece sin ningun género de dudas las señales de prohibiciones explicitas, claramente separadas y no negociables, de las informativas y las sugerentes. Eso no pasa de pautar la coexistencia pacífica que al menos deja a salvo los comportamientos correctos de la lesividad potencial de los incorrectos. No será hasta la superación de la noción de individuo neutralizado en sus desmanes por un lado y la del individuo protegido por su desamparo por el estado que se podrá hablar de un sujeto perfectible colocado en un proceso de evolución, esta vez sí, hacia su paz. A Mary Schelley con su relato Frankestein: el Prometeo moderno, se le atribuye el nacimiento de la neuroética. (había leído a Erasmus Darwin sobre la creación de la vida artificial). Su tesis es que la perfectibilidad del hombre da lugar a un monstruo. El monstruo todavía no ha sido superado, por eso la imaginería humana busca desculpabilizarse buscando la monstruosidad en otros que ya no pertenecen a la especie: desde zombies a la leyenda del King Kong que se reversiona de otras maneras. Convertirse en espectadores de un mal como otra forma de consumo puesto en las pantallas (cine de terror, realities shows, inventarios de sucesos criminales,…) aliena sobre los actos de protagonismo propio con el mal. Hay historias del siglo pasado que aun no han sido totalmente analizadas ni sus criminales depurados. De lo sucedido en Camboya se refiere como la historia de un crimen olvidado[1]. Algo semejante se puede decir de todos los países que van dejando pasar generaciones sin que haya habido reconocimientos de culpas y responsabilidades históricas en el crimen y sin la presión de la justicia para juzgar y condenar a los culpables.
La discusión sobre ética es tanto más fácil cuanto más teórica es y mas distancia (desde la sala de reuniones o la academia) toma con el crimen en directo. Ante la figura maligna, el criminal, el sujeto antiético, el humano anti-persona; además del encomio de una solicitud ingenua: “no vuelvas a hacerlo nunca más” toca imponer algún tipo de garantía para que su crimen no se repita. La relación entre un crimen consumado y la falta de valores en la estructura psíquica de personalidad del criminal está demostrada. La chica que unos diez años después de ser descubierta como asesina de su bebé enterrada dentro de una maleta (y por cierto con toda clase de pistas para ser localizada) confiesa que lo hizo por sentirse agobiada qué clase de individuo es: ¿cómo volver a aceptarla como un miembro de pleno derecho de la sociedad? Además de ser reeducada en valores humanos (aceptemos que hay hijos de humanos de la tierra que no son ni aspiran a ser personas) debería consagrar 50 o 60 años posteriores a trabajar en la reparación de su conducta.
El discurso protoético es bastante más que una jerigonza filotemática del asunto que nos trae. Las palabras no son naderías y los principios no pasan por relinchar como si eso fuera una garantía de su cumplimiento. El combate contra la sinrazón está lejos de terminar y un mundo de personas está en proceso de diseño conceptual todavía. A diario hay noticias de faltas éticas además de transgresiones a la lógica y a los comportamientos correctos. Lo peor es que a diario sigue habiendo maneras opuestas de calificar cada hecho, cada acto y cada comportamiento. Los valores están apuntados, dichos y repetidos hasta la saciedad, de la que la cultura es deficitaria es de su revaloración y reactualización.
[1] Saloth Sar (Pol Pot) detentó el poder durante 44 meses que dejo un saldo de 2millones de muertos en Camboya.
El telegrama diario
La complejidad de cada día no está en la franja temporalizada de las 24 horas que supone tanto como en la psique individual de quien lo vive. Su verdad en cuanto a comportamiento computable se resume en unas cuantas líneas. Hacerlo no cuesta tanto. No cuesta prácticamente nada y deja un reguero de datos de los que echar mano siempre que se necesite recordar lo que se hizo. Leerlos de corrido pude dar la impresión d haber hecho más de lo que realmente se hizo pero también de no haber hecho lo que se debía hacer. Un hecho no es más que un acto que puede implicar unos segundos o unas horas. No es tan trascendental su envergadura en cuanto arto concreto implicado como su significado representativo. No todos los actos, claro está, son referibles. Hay actos biológicos supuestos que no merecen ser apuntados. Los que realmente interesan son los volitivos. Los actos que forman parte de una lista de deseos y de dinámicas sino siempre asumidas, sí importantes para las que forman parte de un plan personal. En el telegrama diario el que da cuenta de sí mismo se encuentra con unas cuantas cosas que lo expresan y caracterizan, lo confirman como sujeto que se autoelige como tal. Difícilmente de un día entero se pueden apuntar más de una docena de cosas significativas por ordinarias que sean por mucho que un día en la vida de alguien pueda arrojar tal riqueza de detalles con los que poder escribir un libro voluminoso.
De acuerdo con consejos bienintencionados cada día hay que tomarlo como el primero de los siguientes y siempre como un espacio temporal único e induplicable. A pesar de eso la temporalidad tiende a convertirse en un marco ritualístico cuando la repetición de lugares y actos hace que impere la fórmula regulada por encima de la espontaneidad de lo imprevisto. A fin de cuentas como sujeto diario sigo un programa, mi propio plan. Lo que no hago en un día lo hago en dos o en varios. Cada año aumenta el marco de oportunidades junto a los anteriores acumulados para seguir aquellos deseos que empezaron a realizarse desde antes pero aun no se cumplieron del todo. Vivir una vida al completo es vivirla de acuerdo con lo que se desea hacer en ella. Los días se llenan de unos actos u otros en función de ese criterio rector.
El día es una unidad de tiempo y la vida se compone de días. Toca vivirlos con resolución. Es necesaria mucha libertad para eso. Quien vive temeroso de sí mismo y de lo que pueda hacer no será nunca libre, esa es una idea de Horacio pero confirmada a lo largo de la historia del pensamiento por otras muchas autorizadas voces.
En la auto observación de mi mismo tomaría el consejo de Kant por mi criterio de vida: el de obrar siempre de tal manera que la propia conducta pueda servir de principio de una legislación universal; si no fuera porque los actos diarios vienen determinados por varias circunstancias y no puedo tomarlos invariablemente como modelos a seguir por todos.
En el telegrama diario en ocasiones no puedo decir más de media docenas de cosas mínimamente relevantes. Cada año es más parecido al anterior en hábitos de vida. Mi biografía se llena de ritos: paseos, escritura, conversaciones, lecturas, algunas infos. Benjamín Franklin dijo que invertir en conocimientos es lo que produce los mayores intereses. Sí, estoy de acuerdo en eso, pero mis réditos materiales aunque cubren mis necesidades logísticas siguen siendo escasos. No pasaré a la historia por ser el hombre más rico del mundo, ni siquiera de mi continente, tampoco de mi país o de mi localidad. Tampoco podrá decirse que lo sea del grupo de mi clase. En cambio podría batirme verbalmente sin sonrojo con cualquiera, también con el más glorioso o el más rico, de tú a tú, en la desnudez de los títulos y con los verbos por todo recurso. No es mi glorificación lo que puedo esperar de mí. La gloria es un veneno que hay que tomar a pequeñas dosis dijo Honoré de Balzac. Tampoco es mi intención alcanzar un caché que yo no pagaría en otro. Cada año lo paso sumando actos a los actos realizados en anteriores años. Hay pues una parte de repetición. Otra parte de innovaciones dadas por nuevas geografías y nuevas experiencias. En tercer lugar hay un aumento de mi mismo en mis elecciones. Inevitablemente cada año sé y tengo más cosas que el anterior.
La vida en ítemes.
En el 2005 construí un tercer diario telegráfico. El criterio de apuntar los ítemes por día resulta muy sencillo de llevar a término. Sin apenas dedicar demasiado esfuerzo se convierte en un poderoso instrumento auxiliar de la memoria personal. Permite precisar dos tipos de datos cruciales para una cosa: el día y el lugar. Antes de hacer las rectificaciones formales de un diario ya está llamando a las puertas el siguiente año para continuar con el próximo. El conjunto de todos los que pueda hacer, no sé si 5, 10, 15 o 20, no serán más que un solo libro de referencias para ubicar rápidamente donde estuve y que hice determinado día de determinado año. No tengo ninguna vergüenza en declarar que escribo este tipo de texto que sirve como plus de recuerdo, o más exactamente como comprobación del recuerdo.
Me sorprendo a mi mismo con mi pérdida de capacidad para recordar detalles que pasan por mi vida, no me refiero solo a los detalles secundarios, también a los principales. También me sorprendo que algunas de las cosas se me pasen por alto sin tener necesidad de consignarlas. En principio el diario telegráfico contiene o ha de contener lo que llena cada día, incluyendo algunas rutinas que considero significativas, tales como práctica sexual, comidas compartidas, visitas, elaboraciones o lecturas. Un ítem sigue siendo un enunciado de algo que no es explicado por él mismo. Algunos siguen pidiendo la interpretación que probablemente se encontrará en otra parte. Un ser humano es una cantera de ítemes. Su vida, por reglada, anodina y repetitiva que sea, no deja de producir ítemes diarios nunca exactamente iguales a los del día anterior y a los del día posterior aunque sus horarios no varíes y sus actividades sean las mismas ocupaciones.
Para mi caso las variables que he dejado entrar en mi vida han hecho más y más necesario un instrumento de este tipo. Sé de mucha gente que se acoge a hacerlo en épocas determinadas del año tales como los periodos de vacaciones o viajes en los que su rutina habitual da paso a anécdotas y secuencias distintas. El diario de ítemes no es más que un diario de enunciados de actos. La interpretación, hay que repetirlo, queda para otro tipo de discurso. Un diario escueto como este menciona ítemes reiterativos y otros exclusivamente temporales. No es un documento definitivo para sacar conclusiones de ninguna clase. En todo caso hay que compararlo con los de otros años para deducir los factores recurrentes de mi perfil, las variables puntuales y, lo que es más importante, las ausencias o faltas de actos que pueden estar dentro del deseo pero no insertados en la realidad personal.
Los ítemes son fundamentalmente de hechos realizados pero también pueden estar incluidas decisiones o criterios tomados para producir actos pendientes.
Con la experiencia de tres años en su ejercicio empiezo a notar sus beneficios intelectuales y psicológicos. Me arrepiento en cierta manera de no haberlo empezado antes. Los 40 hubiera sido una mejor edad para empezarlo en lugar de esperar a hacerlo a partir de los 50. De hecho lo tomo como un instrumento recomendable para cualquier edad que necesite un sujeto compararse consigo mismo sin ninguna decoración literaria ni justificación argumentativa porque hace lo que hace y ha dejado de hacer lo que no ha hecho.
Un diario telegráfico no tiene género de adscripción. Es algo que está a caballo entre un bloc de notas y una agenda dietario. No puede dar lugar a un libro, ni siquiera es sugerente para hacer una lectura reconfortante. Al contrario, la repetición de ítemes puede desestimarla. No sé si puede servir a alguien más que a quien lo escribe para sí mismo o para su biógrafo, en el supuesto de que lo haya alguna vez. Cuando alguna vez he mencionado su posibilidad o ha sido descrita su idea como hipótesis imaginaria, la de apuntar todo lo que se hace cada día, llevando pues la contabilidad de los hechos personales, había sido desde el escarnio. Ahora creo que si un adulto pudiera disponer de un diario telegráfico de toda su vida desde los primeros años de conciencia de sus actos, todas las disrupciones mentales que experimenta su conciencia sobre su propia biografía podrían ser resueltas. Dicho de otra manera, sus posibilidades de autoengaño se reducirían enormemente. Un diario telegráfico enfrenta a su autor a hechos concretos, si no todos los que llenan el tiempo de los días, le gusten o no le gusten, teniendo que reconocerlos como suyos por haberlos descrito. Un hecho es el que es, guste o no guste a su actor.
Los memoriales y las autobiografías pueden valerse de ese instrumento de primera fuente como de ningún otro. Me he preguntado porque no se hace y porque llegué por mi mismo sin ninguna sugerencia de nadie a decidirlo hacerlo. Me temo que un diario telegráfico a diferencia de un diario descriptivo es que el primero es una representación casi en registro binario del individuo, es su verdad de grises. Mientras que el diario descriptivo puede mezclar deseos con hechos, hipótesis con demostraciones y hablar de futuros y pasados, el telegráfico habla del presente estricto, prácticamente de la instantaneidad. El diarista se enfrenta a lo que es, es decir a lo que no es, a lo que no ha hecho, a lo que no puede referir, a lo que no se presenta. La mayoría de días se llenan de curiosidades ordinarias. Hay una razón para no hacer un diario de este tipo: no enfrentarse al yo autentico. Temerlo en su condición ordinaria. He tratado de librarme de este miedo. En realidad no lo he considerado o no lo he percibido como si me afectara. El que teme padecer padece ya lo que teme, nos dijo Montaigne. Un instrumento como el diario de detalles es facilitar el autoestudio de lo que se es en un mundo en el que se está dejando este como referencia difusa de fondo y colocando los actos personales como la primera actuación. El proverbial Séneca recomendó estudiar no para saber más sino para saberlo mejor. Junto a la Autoanalítica, a los Diarios Personales, a la Crónica del Self, a los Anecdotarios, a los Retratos en Vivo y a otras expresiones de las Crónicas en las que vengo escribiendo y abundando; los diarios telegráficos tal vez sean los más legítimos para evidenciar lo que soy en todo caso para exponer inequívocamente lo que he sido. El telegrama esencializa un dato olvidándose de toda estética para enmascararlo.
Cuando escribo acerca de mí, de lo que vivo y de lo que comparto, y en particular cuando me hago notas me veo repartido en distintas formas relacionales y creacionales. Estoy avisado por mi propia experiencia que la libertad personal se paga cara: con las durezas del aislamiento. Carme Diez de Ribera dijo, entre otras voces consideradas, que la soledad es el precio de la libertad. A pesar de eso mi década de los cincuenta, ésta, continua –diariamente- compartida. Soy un hombre feliz o suficientemente feliz con todo lo que necesito en cuanto a sentimentalidad cubierto, pero eternamente distanciado de los deseos sublimes de un mundo que nunca veré. El DT, siempre que evidentemente quien lo escriba no ponga mentiras en lugar de hechos, es un documento potencial de demostración de la misma categoría o semejante que las cartas personales sinceras. Es el lugar que te permite acudir a un momento dado para saber lo que hiciste y donde estuviste. Baltasar Gracián dijo que saber y saberlo demostrar es valer dos veces.
lunes, 29 de noviembre de 2010
La imposibilidad de la unificación perceptiva.
La imposibilidad de la unificación perceptiva para todo.JesRICART
Para maximizar la unificación perceptiva del mismo objeto, la propuesta de su matematización (desglosar en representaciones numéricas las unidades de las que se componga) tendría por efecto inmediato su elitismo, con lo cual no se ganaría gran cosa al no reducir la variabilidad interpretativa de una mayoría que se abstuviera en meterse en esta clase de cabalística. Eso hace que la multitud de discursos y de relatos sobre los hechos compartan/mos las jaulas de grillos y las ollas de las cocciones de teorías y análisis sin alcanzar nunca del todo conclusiones definitivas. No tenerlas parece a primera vista una catástrofe para la unidad pero se puede ver al revés: una rica contribución a la diversidad y a la multiplicidad de estímulos (aunque así nunca hubiéramos levantado pirámides ni otras virguerías de la ingeniería) Un mismo input reestimula de manera diferente, lo que aún siendo el mismo objeto toca reconceptuarlo como un potencial multiestimulario.(el zapato de mujer de tacón es un fetiche altamente apreciado por los fetichistas sin pasar de ser un zapato para los no fetichistas).
La propuesta matemática para la interpretación del universo y todo lo que contiene es un intento para construir definiciones estables de las que no se deriven lecturas erróneas. El libro de geometría de Euclides de Alejandría (del que por cierto no está establecida con seguridad su biografía no sabiéndose si se trataba de un equipo de matemáticos, tomando el nombre genérico de Euclides de Megara, que había vivido unos cien años antes) Los elementos, todavía sigue usándose. Considerada como una obra científica de amplia reputación legada por la antigüedad griega. La importancia de la geometría y por tanto de sus expresiones numéricas en la antigüedad no ha sido superada por la actualidad, más bien al contrario. El anumerismo y la fobia matemática es una de las pandemias que coexiste en todos los medios estudiantiles mientras se van siguiendo los programas de estudio. En el frontón de la escuela platónica se advertía que no entrara nadie que no fuera geómetra. Si ahora nos encontráramos con un cartel equivalente a la entrada de conferencias en centros astronómicos o en espacios de filosofía nos alarmaríamos y el aviso sería considerado como discriminatorio.
Hay la noción de una geometría sagrada, planteada por el gnosticismo y el esoterismo, que establece una conexión entre la matemática y la geometría y la espiritualidad y otros conceptos místicos. Hay una sutilidad del saber o la aspiración de un saber a la sutilidad que no queda al alcance de los estudios formativos que no van más allá del conocimiento socialmente requerible.
El mundo perceptivo de lo humano va mas allá de todo lo que contiene el planeta que habita. Desde los cuerpos celestes más lejanos a los objetos diseñados más próximos todos forman parte del universo percibido.
A diferencia de lo preexistente a la mano y voluntad humanas, el diseño de algo nuevo, de un objeto a crear o construir contempla 4 componentes: lo práctico (su función), lo visual (su imagen), lo relacional (su referencialidad) y lo conceptual (su significante). Dependiendo de la intensidad de cada uno de estos componentes se puede estimar si lo que predomina es el pragmatismo, lo icónico, lo proyectivo o lo filosófico. La actitud de sujeto ante lo que le rodea es una u otra según el imperio en su psique de cada uno de esos componentes. El mundo de las formas y de los hechos está tanto más estropeado cuando lo icónico predomina oir encima de lo funcional y lo relacionario por encima de lo esencial. Una no despreciable cantidad de objetos de los que nos rodeamos son elegidos por su imagen, es decir por su simulacro, no por su verdad contrastada.
Establecido que un objeto -con un conjunto de propiedades estables- impacta formando cuadros sensoriales diferentes dando lugar a interpretaciones distintas ,también cabe añadir que da lugar a tantos otros diferentes objetos proyectados según las proyecciones a las que se le someta. Un cilindro suspendido en el espacio con dos proyectores de luz perpendiculares a ese cilindro desde dos de sus lados da lugar en dos pantallas que formen un Angulo de 90 grados entre si, a un circulo y a un cuadrado rectángulo(si la altura del cilindro es superior al diámetro de sus bases). Daria lugar a tantas mas formas icónicas a cuantos distintos enfoques de luz se sometiera. Tenemos que un objeto tridimensional se desglosa en estos dos (y un número mayor según fuera mayor la cantidad de eso otros haces de luz) objetos bidimensionales. Interpretativamente, un objeto no es menos objeto por el hecho de que en tanto que imágenes proyectadas desaparezcan sin el recibo de luz del objeto proyectado del que dependan. Son objetos de distintas categorías: la vida efímera o intermitenente de uno depende de la luz mientras que la vida menos efímera del otro se extinguiría con la destrucción de la composición que ensambla sus partes. Este criterio perceptivo es de enrome utilidad para entender el mecanismo de la sensibilidad y por extensión el de la sentimentalidad. No inferiré que una figura como recuerdo (imágenes) permanece mas allá de su proyección (convivencialidad y experiencias con el individuo físico presencial) por una incapacidad en recodificarla para que se desvanezca tranquilamente pero sí ocupando un espacio que impide ser usado por otras. El cerebro como receptáculo de retroproyecciones no admite el solapamientos de múltiples imágenes que se distorsionan entre sí, análogamente en la sala de proyecciones para el experimento si junto a este cilindro colocamos otros muchos objetos físicos(una pirámide, un caja de cd y una estilográfica o cualesquiera otros que se elijan) las imágenes proyectadas no permiten distinguir cuales son los objetos origen con los que se forman. ¿el cerebro no es más que las paredes de una habitación? No, estoy seguro que es mucho más, pero por lo que hace a retentiva de imágenes como objetos no reestimulados por los físicos de ellas , tienden a ocupar un espacio que exclusivizan y que no son mezcladas, de serlo tienden a desdibujarse, hasta llegar a extinguirse por completo. No conocemos el mecanismo nervioso por el cual unas imágenes se conservan a perpetuidad parece (y los sueños las devuelven una y otra vez aunque pasen años de por medio sin que aparezcan) y otras quedan circunscritas a una época pasada y ya no vuelven jamás. Una tesis es que el saber sí ocupa lugar (en contra de la frase tópica que dice lo contrario) y el espacio se re administra relegando lo mas innecesario frente a lo que es más necesario. La retención de un objeto y su permanencia mayor o menor en el tiempo biográfico depende de la significación emocional vigente que aquel tuviera (hay que repetir una vez más, lo mismo con las cosas que con las personas). Además la toma de posición ante un objeto (la actitud más receptiva o menos) depende de la inferencia (a menudo ocultando un pre-juicio) que se haga desde antes de que exista la oportunidad de estudiarla, auditarla o encajarla. Eso queda demostrado por las faltas perceptivas sistemáticas que sabotean la información de la realidad: la de mirar y no ver, la de estar y no sentir, la de coincidir y no encontrarse, la de andar y no ir, la de desear y no amar, la de hablar y no decir, la de oir y no escuchar, la de recibir y no entender.
Además del sistema perceptivo se necesita una gran capacidad imaginativa para (re)construir el mundo mentalmente de acuerdo a lo que pueda dar más de sí, no aceptándole en sus límites instaurados por visiones estériles de escasa fuerza de voluntad. Mircea Eliade en La nostalgia de los Orígenes refiere la dificultad de funcionamiento de lo imaginario en el espíritu humano sin la convicción de la existencia de algo irremediablemente real en el mundo. Para traducir verbalmente el significado ultimo de un objeto (y todos, incluidos los lenguajes artísticos como la danza, la pintura, la escultura o la música, son pasados por el lenguaje verbal) se necesita algo más que afinar la percepción, se necesita repasar los criterios interpretativos determinados por los conceptos de forma y de esencia. Sin imaginario que vaya más allá de la dimensión realista de un volumen o de una imagen o de una idea, la posibilidad de entender un objeto totalmente (pasándolo a formar parte de uno e incluso personalizándolo con uno como parte de él) queda cerrada.
La percepción de algo está sumamente comprometida con su intelección (entenderlo) y esta intelección con el cálculo de sus componentes. El acto perceptivo que aparentemente es instantáneo remite a un conjunto de operaciones que empiezan con el sistema nervioso periférico y terminan en el sistema central según el material endógeno que se tiene sobre aquel algo percibido. El resultado es siempre una impresión u otra no por el objeto mismo sino por las mentes condicionadas.
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